No te abaniques, revisar el Aire Acondicionado algo más que confort.

¿Cuándo es preciso revisar el aire acondicionado?

Uno de los problemas más frecuentes en nuestro vehículo cuando empiezan a subir las temperaturas es que el sistema de aire acondicionado no consiga enfriar convenientemente el habitáculo. Una de la causas más frecuente por lo que esto sucede es que se haya perdido parte del gas refrigerante del circuito, aunque existen otras causas que pueden afectar a un incorrecto funcionamiento del sistema.

¿Por qué hay que recargar el Aire Acondicionado?

El circuito de aire acondicionado por el que fluye el gas refrigerante es un circuito estanco, por lo que no debiera hacer falta cargar el aire acondicionado ya que el gas refrigerante no se consume con su uso. Sin embargo, muchas veces debe reponerse el gas debido a que los coches son mecanismos sujetos a continuas vibraciones (incluso golpes), cambios bruscos de temperatura, dilataciones, vibraciones, en este circuito existen numerosas juntas que con el tiempo van disminuyendo su eficacia.

La constancia es fundamental para un buen mantenimiento

Los vehículos con un sistema de aire acondicionado deberían ser revisados al menos una vez al año por un profesional.

Cada año el sistema de climatizador puede perder hasta el 8% de su refrigerante. Además, hay piezas de desgaste por el uso que necesitan revisión. Por ejemplo, el filtro deshidratador. Este es responsable de extraer la humedad del refrigerante circulante y de reducir el desgaste mecánico. Su vida es limitada en el tiempo y cada dos años aproximadamente habría que reemplazarlo.

A principios de la primavera, antes de que haga mucho calor, es el mejor momento para revisar el aire acondicionado y todos los componentes relacionados.

Estación de reciclaje y recarga

Consejos útiles

Para evitar los olores desagradables del sistema, es recomendable apagarlo unos minutos antes de llegar al destino. De esta forma evitamos la humedad que es el ambiente preferido de las bacterias y hongos que causan los olores extraños al volver a conectarlo.

Aunque el filtro del polen parezca limpio, conviene cambiarlo cada año, pues las bacterias microscópicas anidan en él y conviene empezar de cero antes de la temporada fuerte de alergias en primavera.

También aprovechando la visita al taller aconsejamos realizar un tratamiento de desinfección del sistema de conductos y evaporador con Ozono.

Gas refrigerante para aire acondicionado: tipos

Si bien las fugas del gas refrigerante que fluye en los sistemas de aire acondicionado de los vehículos pueden deteriorar el aire acondicionado, no son el único elemento que influye en el deterioro del sistema. Una avería mecánica o eléctrica puede mermar la capacidad de climatización, o provocar que el habitáculo no se enfríe lo suficiente.

No todos los gases refrigerantes son iguales. Desde finales de los noventa se han estado utilizando gases fluorados como el R134a, con fama de muy contaminante. Supera al dióxido de carbono nada menos que 1.430 veces (según su GWP/PCA o potencial de calentamiento atmosférico).

Su contribución al cambio climático se viene advirtiendo desde 2002. Pero fue una directiva de la Unión Europea (UE) la que comenzó a vetarlo en 2006, debido precisamente a su impacto medioambiental: absorbía demasiada energía, aunque fuese poco tóxico e inflamable.

Fue entonces cuando entró en escena el conocido como R1234-YF, tetrafluoropropeno llamado a sustituir al R134a. Pese a sus debilidades -es un gas inflamable: así se acredita en sus etiquetas-, se ha impuesto como realidad en los vehículos fabricados a partir del 1 de enero de 2018, cuando entró en vigor la obligatoriedad de su utilización. Solo es compatible con sistemas de climatización diseñados para este gas.

Los talleres homologados y certificados deben de tener autorización para manipular estos tipos de gases, el 134 A es muy perjudicial para la atmosfera y el 1234 YF

Errores más habituales

PONER EL AIRE AL MÁXIMO

Encender el ventilador del aire acondicionado del coche al máximo nada más acceder al interior (y después de que el vehículo estuviese aparcado al sol durante varias horas) es uno de los errores más frecuentes que cometen muchos conductores. Antes de encender el aire a una potencia baja-media, lo conveniente es abrir las puertas del coche y bajar las ventanillas para ventilar un poco y empezar a bajar la temperatura del interior (un automóvil aparcado al sol durante horas en pleno verano puede alcanzar temperaturas de 60 grados o más).

BOTÓN DE RECIRCULACIÓN

Activar el botón de recirculación del aire acondicionado nada más acceder al vehículo lo único que puede favorecer es que los cristales se empañen por el propio cambio brusco de temperatura (entre el interior y los “grados de menos” que aporta el propio aire).

Según la DGT y según los técnicos de Seat, lo más recomendable es mantener seleccionada la opción Auto del sistema del aire acondicionado, ya que permite que «el flujo del aire se autorregule, sea más homogéneo y se haga un uso más eficiente».

NO ACTIVAR EL AIRE

No activar el aire en ciertos momentos del día en verano porque “hace fresquito” (por la mañana o durante la madrugada) es un error. Según los expertos, aunque la temperatura exterior no sea tan sofocantes, en verano siempre es conveniente activar aunque sea de forma suave el sistema del aire acondicionado del coche (se evitará que se empañe cuando se eleve la temperatura exterior).

DIFUSORES MAL ORIENTADOS

La mayoría de las veces no es una cuestión de temperatura, sino de la dirección en la que circula el aire dentro del habitáculo. Para conseguir un reparto adecuado del aire, desde el Centro Técnico de Seat se indica que «los difusores tienen que estar enfocados hacia arriba, no hacia la cara«. Con este gesto se consigue que el aire se reparta por todo el coche y llegue a todos los pasajeros de forma uniforme.

MAL MANTENIMIENTO DEL SISTEMA DEL AIRE ACONDICIONADO

Al igual que el aceite, los neumáticos o el líquido de frenos, el sistema de climatización también necesita un mantenimiento específico. Por este motivo, según los expertos, sería conveniente realizar una carga del aire cada dos o tres años, además de cambiar los correspondientes filtros cada 15.000 o 20.000 kilómetros, según las indicaciones genéricas establecidas en los libros de mantenimiento oficiales de los distintos fabricantes de coches.

¿Qué es el AdBlue y por qué?

Debido a la norma de emisiones Euro 6 que entró en vigor en 2014, todos los turismos con motor diésel son equipados en su tubo de escape con un catalizador del tipo SCR (Selective Catalytic Reduction). Se trata de un dispositivo que reduce drásticamente los gases contaminantes producidos por la combustión del gasóleo, en particular los óxidos de nitrógeno (NOx). 

Para conseguir neutralizar este gas nocivo para el medio ambiente antes de que se expulse por el escape, el catalizador SCR lo descompone en otros gases inocuos para el medio ambiente: nitrógeno (N) y vapor de agua (H2O). 

El proceso, sin embargo, necesita la utilización del AdBlue, que es un líquido compuesto por agua destilada y urea que se inyecta en el catalizadorEn él, por efecto del calor desprendido por los gases del escape, se transforma en amoniaco (NH3). Este es el elemento catalizador necesario para descomponer mediante una reacción química los dañinos óxidos de nitrógeno (NOx) en sustancias inofensivas para el medio ambiente (N y H2O). 

¿Cada cuánto hay que reponerlo? 

En Europa, todos los turismos diésel matriculados a partir de 2015 cumplen la normativa Euro 6 y disponen de un catalizador SCR que utiliza AdBlue para cumplir con su función. Para ello disponen de un depósito específico que se rellena por una boca situada al lado de la toma del depósito de gasolina y cuya capacidad depende del modelo de coche, por lo general entre 10 y 15 litros. 

Al igual que ocurre con el combustible, el AdBlue se va consumiendo a lo largo de los kilómetros y tiene una autonomía determinada, aunque muy variable dependiendo del modelo de coche. Hay algunos que llevan lo suficiente para hacer 5.000 kilómetros y otros que, con un depósito de AdBlue, llegan a superar los 20.000. 

En muchas ocasiones es el mecánico quien rellena el depósito de Adblue en las revisiones periódicas del vehículo, pero el conductor también debe estar pendiente de disponer de suficiente producto sin agotarlo. Y para evitarlo, los coches que lo necesitan disponen de un testigo en el cuadro de mandos que avisa de nivel bajo y se necesita reponerlo. 

Pese a que el aviso de repostar AdBlue se activa con mucha antelación, puede ocurrir que el conductor se olvide de hacerlo por descuido, en cuyo caso el coche no arrancará y tendrá que visitar el taller para revisar el sistema. 

También puede suceder que, con tiempo muy frio, el AdBlue del depósito se congele y no llegue al catalizador. En ese caso y para no provocar una avería por fallo del sistema es mejor esperar unos minutos con el motor al ralentí hasta que el producto se caliente vuelva a ser fluido para actuar con normalidad. 

El AdBlue se expende en unos surtidores especiales en las gasolineras, pero también se puede encontrar envasado en garrafas (5, 10 o 20 litros) en la propia tienda de la estación de servicio, en talleres y en las tiendas especializadas del sector del automóvil. 

Discos de Freno de 1ª y de 2ª

Distintos tipos

¿Qué es un disco de frenos?

Los frenos de disco al sistema más utilizado en la actualidad en el eje delantero y trasero de los automóviles. Mientras que el sistema de tambor ha sido relegado permaneciendo en vehículos de más años o en modelos muy básicos. Es el principal elemento del frenado por lo que necesita una calidad alta.

Cómo funciona un disco de frenos

El disco de frenos que traen los coches es la pieza que se encarga de hacer fricción suficiente con la ayuda de las pastillas para disminuir o detener por completo el avance del coche. Es la superficie sobre la cual actúan las pastillas de frenado y giran al mismo tiempo que la rueda.

Tipos de disco de frenos

En el mercado se encuentran distintas clases de discos, que varían de acuerdo a la forma que adopta la superficie. Cada fabricante vehículos monta los que cree que se adaptan mejor a las características del coche, pero siempre se puede mejorar la calidad del mismo, si mejoramos la calidad de los frenos conseguiremos una mejora de la calidad de frenado y durante más tiempo, esto es debido a los materiales y tipo de confección del disco, para ello la refrigeración es primordial.

  • Discos Sólidos: Son los tradicionales que se suelen colocar en la fábrica y la superficie es lisa. La única excepción es el caso de los autos deportivos y afines, que traen discos perforados.
  • Discos Ventilados: El fabricante de este tipo de disco coloca en el medio de las caras que hacen contacto una especie de curvaturas o álabes que permiten entrar el aire rápidamente y evacuar la temperatura alta que se crea por la fricción de las caras del disco con las pastillas.
  • Discos Perforados: Estos traen una superficie perforada y pueden evacuar eficientemente el calor. Pero a diferencia de los ventilados, tienden a calentarse más debido a que tienen poca superficie de frenado.
  • Discos Rayados: La función de estos discos es la de limpiar los restos acumulados entre la pastilla y el disco. Estas partículas pueden disminuir la eficacia del frenado. Aunque tienen esta ventaja, no pueden evacuar bien el calor como los perforados. Otro punto a favor de los discos rayados es que no sufrirán del fenómeno llamado “cracking”, que refiere a la formación de grietas pequeñas alrededor de los hoyos de los discos perforados.
  • Discos Mixtos: Son los discos de frenos que incorporan diferentes sistemas de los antes mencionados. Combinan rayas con perforaciones y ventilados con el fin de lograr equilibrio entre las cualidades más destacadas de cada tipo.
  • ¿Cómo funciona un disco de frenos?
  • Como ya se mencionó, el disco de frenos es uno de los componentes principales del sistema de frenado de un vehículo. Una vez que se pisa el pedal de freno, una bomba hidráulica se activa y hace pasar el líquido de frenos directo a las pinzas de frenado. La presión que ejerce el líquido mueve los pistones que, a su vez, empujan las pastillas.
  • Las pastillas generan fricción sobre el disco de frenos y la energía cinética se transforma en calor disipado. Todo este mecanismo hace que el vehículo de desacelere de forma progresiva.

El disco de frenos puede soportar hasta 500ºC de temperatura. Al pasar el tiempo, dependiendo de la clase de auto y la forma en que se conduce, los frenos se desgastarán poco a poco.

En este mecanismo es el disco de frenos el que garantiza que la velocidad disminuya en cada rueda del automóvil, hasta que este llegue a detenerse. Esto se logra por la fricción que se forma cuando los frenos aprehenden el disco después de accionar el pedal.

Partes del disco de frenos

El material con el que se suele fabricar el disco de freno es la fundición gris modular en grafito laminar. Esta mezcla garantiza estabilidad durante todo el período de vida del disco. Esta composición contiene hierro en un porcentaje del 92% al 93%. Además de manganesos, silicio y otros materiales que le dan calidad a este elemento fundamental del frenado.

Hay discos de freno fabricados en matriz de carbono. Se usan en los carros de carreras y para los frenos de aviones. Debido al costo tan elevado de estos discos, no son usados en los autos comunes.

También se ha intentado desarrollar discos de frenos en aluminio con base de carburo de silicio. El peso ligero los hace bastante atractivo, pero tienen una disipación pobre del calor haciéndolos inviables por ahora.

¿Cómo cuidar y mantener tu coche durante la cuarentena?

Abandono

A continuación intento explicar los elementos a verificar y mantener mientras exista el estado de alarma durante la crisis provocada por el Covid 19, así como las precauciones a tomar una vez que volvamos a retomar la normalidad. Recordar que siempre debemos de cumplir las normas de obligado cumplimiento impuestas, no debemos en ningún de los casos saltarnos las normas, primero por la seguridad de todos y luego por posibles sanciones. Recuerda que lo primero es la salud de todos.

Comprobador de batería

Batería

Suelen ser el elemento del coche en que todos pensamos que se pueden resentir fácilmente a causa de tener el vehículo parado mucho tiempo, pero no siempre es así. A continuación unos consejos para intentar evitar la descarga de la misma.
En los coches de más de 15 años bastará con poner en marcha el coche cada 4 o 5 días y tenerlo en marcha de 5 a 10 minutos, intentando tener todos los consumos importantes apagados, tal como luces o calefacción, una vez que pase los primeros minutos mantenerlo a 2000 rpm aproximadamente.
En los coches más modernos es conveniente ponerlos en marcha cada 7 o 10 días y también con los consumos eléctricos principales apagados (Climatizador, luces, etc) pero en estos coches al tener bastante electrónica es aconsejable mantenerlos en marcha cerca de 15 minutos, la razón principal es que al llevar varias centralitas algunas de ellas una vez parado y cerrado el coche permanecen consumiendo (despiertas) durante 10 minutos hasta que se duermen, por lo que hay que intenta que el sistema de recarga trabaje más tiempo.

Neumáticos

Debemos de intentar si es posible que rueden cada 15 o 20 días, si está aparcado en la calle bastará con dar una vuelta a la manzana (si es posible). En caso de estar en garaje intentar desaparcar y volverlo a aparcar siempre y cuando giremos la dirección para que las ruedas se asienten en otra zona, si nos limitamos a avanzar y retroceder con la dirección recta estaríamos dejando las ruedas en la misma posición.
Si disponemos de bomba de hinchar, compresor y manómetro comprobar la presión de las ruedas cada 30 días.

Niveles


Revisar de forma habitual y cada vez 15 días y siempre en frío y antes de poner en marcha los niveles de aceite y refrigerante, ambos deben de mantenerse entre mínimo y máximo.

Frenos

En los frenos no hay que realizar ningún mantenimiento a no ser que queramos mirar el nivel del mismo, pero la mayoría de los coches disponen de un sensor que avisa en caso de bajar el nivel por debajo del mínimo.
Si el vehículo ha estado parado en la calle mucho tiempo puede ser que el día que volvamos a circular con él produzca algún ruido a causa del óxido de los discos de freno, pero en este caso debemos frenar de forma suave para comprobar eficacia y hacer desaparecer el óxido de forma progresiva.
Puede ocurrir en algún caso que si nuestro coche ha estado en la calle aparcado y coincidió que el día que lo movimos por última vez llovió nos diera algún problema a la hora de desactivar el freno de mano, raramente ocurre pero es posible que quitemos el freno de mano y el coche siga frenado, en este caso debe de avisar al taller de confianza para que intente solucionarlo insitu.

Climatización

En caso de disponer de aire acondicionado manual o climatizado es aconsejable conectarlo un corto espacio de tiempo para así conseguir que el gas y el aceite de este circuito se mezclen y así evitar posibles averías a posteriori.

Lunas y ventanillas


Estos consejos están dirigidos principalmente para coches que permanecen en la calle pero no esta de más comprobarlos cada 15 o 20 días. Limpiar en la medida de lo posible de hojas y excrementos, así como subir y bajar las ventanillas para evitar el pegado de la luna con la guias de la ventanilla.
Limpiaparabrisas
Limpiar las escobillas de restos de suciedad, hojas, tierra, etc, incluso levantarlos ligeramente para que en el momento de tener que utilizarlos no se rompan las gomas o rayen el parabrisas.

Combustible

En la gasolina no debemos de tener especial precaución, pero puede ocurrir que por el efecto del tiempo alguna goma de los conductos se agriete y pueda perder, en caso de observar una perdida o notar olor parar el motor inmediatamente y que sea verificado por un profesional.
En Diesel aparte de tener en cuenta los consejos de la gasolina puede ocurrir que en el tanque de gasoil prolifere una bacteria a consecuencia del aire del depósito y de los compuestos del gasoil (véase más información) esta bacteria debe de ser tratada con un producto que hace la función como si de un antibiótico fuera, este tratamiento se encarga de destruir la misma. En caso de no ser tratada a tiempo puede ocasionar averías importantes y costosas en el sistema de inyección.

Exterior de Vehículo

Debemos de prestar especialmente atención en el caso de estar aparcado bajo los árboles a los restos de hojas o polen que pueden obstruir las rejillas y desagües del agua de lluvia pudiendo producir inundaciones en el interior en caso de llover o en el momento que volvamos a poder lavar el coche, por lo que si podemos debemos de retirar la suciedad que se deposita en la zona baja del parabrisas y debajo de las escobillas y tirar a la basura cualquier resto de suciedad.

Puesta en Circulación

Cuando ya se pueda volver a circular de forma normal y antes de nada se debe comprobar el pedal de freno, las luces sobre todo las de posición, freno y cruce. Comprobar el estado de las placas de matrícula.
Se aconseja visitar lo antes posible tu taller de confianza que te comprobará de forma fiable y segura todos los elementos esenciales y te asesorará de las medidas a tomar si fuera necesario a corto o largo plazo.
Siempre debe ser un taller certificado e identificado por Industria y en el caso de Zaragoza provincia perteneciente a la asociación provincial de Talleres ATARVEZ que te asegura que cumple los requisitos de la normativa vigente de trabajo, industria y residuos.

Recordar que debemos comprobar la vigencia y caducidad en su caso de la ITV, del carnet de conducir y del seguro

La Pila de Hidrógeno

El hidrógeno es el elemento químico más común en la naturaleza y se puede utilizar como vector energético para mover un coche. Hay varias maneras de usarlo y las marcas han experimentado durante años con ellas, pero la más extendida y la que parece tener más futuro es la pila de combustible

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Hoy vamos a explicar en qué consisten las motorizaciones de hidrógeno y, sobre todo, cómo funciona una tecnología que está acaparando cada vez más atención de las marcas por su potencial sostenibilidad.

Cómo funciona un coche de hidrógeno

La principal diferencia de un coche de hidrógeno es que, si bien es un coche eléctrico pues son exclusivamente los motores eléctricos los que se encargan de hacer girar las ruedas, su funcionamiento no es igual. En un coche de pila de combustible se va generando la electricidad a medida que el coche la necesita.

En lugar de almacenar la energía en baterías acumuladoras, éstos utilizan una pila de combustible, algo así como una central energética portátil. En un coche de combustión la energía se obtiene al quemar los derivados del petróleo, en los coches de hidrógeno se procesa el hidrógeno para producir electricidad a demanda.

El hidrógeno (H₂) a presión se almacena en unos tanques específicos. Este elemento se canaliza hacia la pila de combustible, donde se añade el oxígeno del aire ambiental para producir electricidad y, como producto residual, se obtiene agua (H₂O). Porque, sí, los coches de hidrógeno tienen tubo de escape, pero no contaminan, sólo expulsan vapor de agua.

La electricidad generada en la pila de combustible se destina a una batería, como en un coche eléctrico, la cual es la encargada de repartir la energía al o a los motores eléctricos de los que disponga el coche. También se puede destinar electricidad bajo demanda directamente de la pila de combustible a los motores eléctricos.

El sobrante de electricidad acumulado en la batería más la recuperación de energía conseguida a través de la frenada regenerativa se guardan en la batería, permitiendo a las mecánicas de pila de combustible funcionar incluso sin estar consumiendo hidrógeno.

La problemática del coche de hidrógeno

Aunque efectivamente el hidrógeno sea uno de los elementos químicos más representativos de todos los que componen la tabla periódica por su presencia habitual, su obtención es de todo menos sencilla.

En condiciones de temperatura y presión ambiental, el hidrógeno es un gas totalmente inocuo, pero el hidrógeno no existe por sí mismo, aislado, como elemento recolectable. No hay bolsas de hidrógeno en el subsuelo ni crece de los árboles. Su presencia va ligada a otros elementos de los que necesitamos separarlo: por ejemplo el agua, H₂O, está compuesta por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno.

Para aislar el hidrógeno (H₂) hay que recurrir a un proceso de gasificación denominado electrólisis por el cual se descompone el agua a través de la electricidad. Se requieren ingentes cantidades de energía para obtener por un lado oxígeno (O) y por otro el hidrógeno (H₂) puro para proceder a su almacenamiento.

El hidrógeno también puede obtenerse mediante reformado de hidrocarburos, mediante gasificación de hidrocarburos o biomasa, por producción biológica de bacterias o algas a pequeña escala y mediante ciclos termoquímicos (con energía nuclear o solar) a gran escala.

Otra de las cuestiones más complicadas en lo referente al hidrógeno es su almacenamiento. Se trata de un gas extremadamente volátil con una densidad de tan solo 0,0899 kg/m³, por lo que mantener a este gas contenido a presión dentro de depósitos implica añadir elementos muy pesados que lo puedan retener en su interior. Con la tecnología actual es prácticamente imposible garantizar la ausencia de pérdidas, principalmente por las válvulas de llenado/vaciado.

Adicionalmente está el problema del repostaje: no es sencillo. En España tenemos un precaria red con sólo siete hidrogeneras actualmente: dos en Huesca, una en Zaragoza, una en Madrid, una en Albacete, una en Puertollano y una en Sevilla. En 2017 se estimaba que pudiera haber 20 hidrogeneras en 2020, pero la realidad es muy diferente.

Tanto por lo incipiente de la tecnología de pila de combustible como por la escasa demanda, el resultado es que actualmente los coches de hidrógeno son una realidad marginal. Al menos de momento.

SUV 4×2 ó 4×4 ¿merece la pena la tracción integral?

Son este conjunto de elementos los que han llevado a los todocamino a acumular ventas superiores al 35% del mercado nacional, frente al 26% del mercado europeo

Pero ¿merece la pena hacerse con una versión que tenga tracción a las cuatro ruedas, como ocurría con los todoterrenos, o es preferible optar por una convencional tracción a un solo eje? Yo lo tengo claro pero vamos a ver los razonamientos.

En realidad, estos todocamino, SUV o crossover, son vehículos que proceden de turismos, a los que, a grandes rasgos, se les han revisado las suspensiones, la entrega de potencia, algunos elementos mecánicos y se ha ampliado su habitáculo interior.

Están pensados para la gran ciudad o para recorrer kilómetros de forma infatigable sobre asfalto, pero su carrocería más elevada les permite adentrarse en pistas forestales, caminos de vez en cuando, aunque no siempre están preparados para afrontar terrenos fangoso, pedregosos o situaciones complejas , muchas de las veces por la insistencia de usuarios y fabricantes de incorporar a estos coches con llantas de grandes dimensiones que implican perfiles de cubiertas por debajo de 55.

Es esto lo que demuestra que las propias compañías automovilísticas prevén que apenas pisarán la tierra, por lo que en sus ofertas es testimonial la presencia de versiones de tracción total, y cuando la hay suelen estar reservadas para los motores más potentes y con mayor par, que no siempre son los que mejor afrontarían una dificultad en el monte.

Cuando el terreno se pone difícil el mejor vehículo continúa siendo un todoterreno puro, que aunque pocos, aún quedan en los concesionarios, me refiero a tracciones seleccionable y reductora.

MÁS CARGA TECNOLÓGICA

Es más, estos vehículos con tracción a un solo eje suelen contar con ayudas y sistemas electrónicos que otorgan esa garantía que uno necesita para superar zonas de nieve, arena o barro, y que tiempo atrás solo se superaban con tranquilidad si el coche contaba con motricidad a las cuatro ruedas. Es decir, hoy se ha suplido el empuje de cada eje por la tecnología.

La opción común es disponer de tracción delantera y no trasera. Así las ruedas directrices son las encargadas de tirar del coche y dirigirlo en el sentido que se muestra con el volante.

 

Si la fuerza se transmitiera al eje posterior, un tipo de tracción habitualmente reservada para los vehículos deportivos, el coche podría no responder como debiera según el manejo del volante, es más fácil perder adherencia y podría dar respuestas extrañas en determinadas situaciones.

A VECES SÍ SE NECESITA

La tracción total tiene su lógica en determinadas situaciones, más allá de la propia de los todoterrenos. Al enviar fuerza a cada una de sus ruedas va a ser más fácil controlar el coche, o evitar pérdidas de agarre, en determinadas situaciones como carreteras con nieve, hielo, mucha presencia de agua o que simplemente estén sucias por un exceso de tierra. En ocasiones, para completar el mejor manejo del vehículo, se recomienda combinar con ruedas de mixtas, o directamente de montaña.

Pero si no vives o frecuentas zonas donde encuentres carreteras con estas condiciones, y si no vas a mover remolques muy pesados, donde necesitas cuatro ruedas que tiren de una caravana por ejemplo, una opción de tracción total carece de lógica.

Precio elevado. Para empezar, los vehículos son más caros, y no solo porque la tracción 4×4 está habitualmente unida a las versiones motoras más altas, y por ende, más costosas, sino porque estos modelos cuentan con un mayor número de elementos mecánicos. Además, el motor trabaja más y, en consecuencia, las emisiones son más altas. Esto supone, en ocasiones, cambiar de franja en el impuesto de matriculación: el precio de compra será aún mayor.

 

Consumo. Estos vehículos tienen un mayor consumo, porque la potencia se transmite a las cuatro ruedas y porque tienen un peso superior. Como ejemplo, podemos decir que el Citroën C4 Aircross, en su motor 1.6 HDi de 115 CV, tiene un consumo homologado de 4,6 l/100 km en ciclo combinado para la versión 4×2, mientras que en la opción 4×4 sube hasta los 5 l/100 km.

El Ford Kuga, en su motor 2.0 TDCi de 150 CV, gasta 4,7 l/100 km con tracción delantera, mientras que el de tracción total necesita medio litro más para el mismo recorrido, o que el Nissan Qasqai, en su motor dCi de 130 CV, requiere de 4,6 l/100 km con tracción a un eje, por los 4,9 l/100 km del modelo de tracción total.

Maletero. Otro aspecto a tener en cuenta en un SUV 4×4 es el maletero, pues al necesitar autoblocantes y ejes de transmisión que recorren el vehículo longitudinalmente se elimina espacio tanto en el puente central del vehículo, restando espacio a las plazas traseras, como en el maletero, como sucede en el SEAT Ateca, que tiene 510 litros de maletero en la opción convencional y 485 en la variante con tracción total.

Neumáticos. El desgaste de los neumáticos es superior, pues las ruedas que reciben la potencia del motor sufren más que las que solo se dedican a rodar  con una utilización normal del coche, una pareja de cubiertas traseras suele durar lo que dos juegos delanteros, pero si las cuatro tiran del vehículo, el desgaste es uniforme y se deberán sustituir todas al mismo tiempo.

LA DECISIÓN NO ES TAN DIFÍCIL

Expuesto lo cual, es fácil entender por qué las versiones de tracción total de los SUV apenas tienen representación en el mercado y en qué situaciones compensa contar con la motricidad en todas las ruedas.

Pero si uno se atiene a lo dicho al principio (que son vehículos que normalmente van a circular en ciudad, que solo realizarán viajes por carretera y que pocas veces va a buscar una ruta fuera del asfalto), es preferible optar por un tracción delantera, salvo casos excepcionales como vivir en una zona con muchas lluvias, un estado lamentable de las carreteras o tirar con frecuencia de un remolque pesado.

CONCLUSIÓN

Dejando modas aparte, desde el punto de vista uso normal y valorando las tendencias de las emisiones, siempre un tracción delantera y berlina. Si nos gusta la capacidad podemos valorar que la opción podría ser un monovolumen o space wagon (ranchera de toda la vida). Si realmente nos vamos a afrontar en determinadas ocasiones a carreteras en mal estado, nieve, pistas (sin grandes exigencias) podemos valorar la compra de un Suv 4×4, siempre valorando el mayor coste de compra y de mantenimiento. Si movemos en  contadas ocasiones caravana desde luego personalmente es la opción correcta a esto habría que sumarle cambio automática y potencia superior a 150Cv.

BACTERIAS Y HONGOS EN EL GASÓLEO

Las nuevas normativas han obligado a modificar la formulación del combustible, favoreciendo el crecimiento y desarrollo de microorganismos en el gasóleo. 

El Biodiesel atrae hasta ocho veces más de humedad que el diesel normal. La humedad es una primera fuente de problemas potenciales. Cada vez es mayor el porcentaje de biodiesel que se añade al combustible diesel. También hay mucho menos azufre en el combustible que antes. Esto hace que el combustible pierda eficiencia y reduce la lubricación. Desde el punto de vista ambiental, la adición de biodiesel y la reducción de azufre en el combustible son desarrollos amigables con el medio ambiente. Sin embargo, en la práctica, el suministro de biodiesel y la reducción de azufre causa grandes problemas, lo que eventualmente puede conducir a la proliferación de bacterias en los tanques de combustible.

Además de la formulación, existen otros factores que condicionan el desarrollo de microorganismos en el gasoil, por ejemplo, la temperatura: existen rangos de temperatura que favorecen la aparición de bacterias, hongos y levaduras en el diésel pero sobretodo, las variaciones bruscas de temperatura (día – noche) hacen aumentar la condensación del agua, que se encuentra de forma natural emulsionada en el gasóleo y en el aire del interior de los tanques y depósitos de almacenamiento.

Siempre hay un porcentaje de humedad en el combustible . El Diesel puede incluir hasta un 0,02% de agua sin pérdida de calidad. Si hay más de 0,02% de humedad en el Diesel, el agua baja lentamente hasta el punto más bajo de su depósito de combustible.

Una humedad elevada reduce la lubricidad del combustible Diesel, y en última instancia, dará lugar al crecimiento de bacterias. Estas bacterias se deben retirar antes de que puedan colmatar el filtro de combustible. Si están obstruidos los filtros de combustible por completo el motor puede dar averías o peor todavía, provocar averías en el sistema de inyección con reparaciones de alto coste.

¿Como se puede diagnosticar la contaminación biológica?

No solamente un filtro obturado con un barro marrón-negro, sino también un descoloramiento del color natural, que es amarillo a un marrón-oscuro.

 

Síntomas de la contaminación microbiana. Síntomas de contaminación del diesel

  • Reemplazo frecuente de los filtros por filtros bloqueados
  • Limpieza frecuente y reemplazo de inyectores
  • Detención total del motor por falta de circulación del combustible
  • Desgaste prematuro de los anillos y revestimientos
  • Excesivo aireamiento o consumo de aceite para anillos dañados
  • Incremento en la quema de combustible – consumo muy alto
  • Decoloración del combustible : oscuro color caqui
  • Combustible tiene olor mal de sulfuro
  • Emisiones negras de escape – humo negro

Si su motor tiene alguna de estos síntomas puede estar trabajando con diesel CONTAMINADO!

Las Bacterias

  • Forman mantos espesos rápidamente.
  • Se alimentan de la energía potencial del combustible y reducen el poder calorífico y las propiedades lubricantes.
  • Excretan ácidos y gomas en todo el sistema, como sustancias de residuo.
  • Reducen los sulfatos a sulfuros, lo que crea un ambiente acídico.

    Efectos del gasóleo contaminado

    El efecto de las bacterias en los motores diesel
    Un motor a diésel necesita combustible limpio para que dure más, funcione de manera eficaz y reduzca al mínimo los costos de mantenimiento.
    El efecto que las bacterias del diésel contaminado producen en un motor y su rendimiento es terrible y devastador.

    Como tratar en caso de contaminación

En casos extremos deberemos de vaciar deposito y conductos y realizar la limpieza de los mismos, pero en caso de primeros síntomas realizar un tratamiento de choque con productos específicos , Es recomendable realizar tratamientos preventivos para evitar la proliferación de bacterias, hongos y levaduras.

ADAS ¿Que es y para que sirve?

Los vehículos modernos equipan cada vez más sistemas de asistencia a la conducción, que incrementan de forma notable la seguridad activa además de suponer un avance importante hacia una conducción completamente autónoma. Englobados bajo las siglas ADAS (Advanced Driver Assistance Systems), estos sistemas van desde el frenado autónomo de emergencia con detección de peatones, la detección de ángulo muerto o el sistema de detección de fatiga, a la alerta de cambio involuntario y de carril, el mantenimiento activo en el carril, la alerta de tráfico trasero cruzado o el reconocimiento de señales de tráfico principalmente.

Según DGT, si todos los automóviles llevaran sistemas ADAS, se reduciría el riesgo de siniestro en España un 60. En esta línea, hace un tiempo Pere Navarro, director de Tráfico, abogó por que el Asistente de Velocidad Inteligente (ISA), el sistema de asistencia a la conducción que previene al conductor de exceder los límites de velocidad, acabe siendo obligatorio en los vehículos, aunque a mi modo de entender no creo que se implante al 100%.

Los dispositivos ADAS necesitan de sensores que vean todo lo que sucede alrededor del coche y recojan esa información, para luego actuar en consecuencia y ayudar al conductor a tomar decisiones con la mayor seguridad y rapidez posible. Solo la combinación de la información aportada por todos ellos (denominada fusión de sensores) por parte del ‘cerebro’ del automóvil, produce un reconocimiento fiable del entorno.

Cámaras

La inmensa mayoría de las cámaras de los sistemas ADAS están montadas en el parabrisas. Tienen la ventaja de adaptarse a diferentes tareas, reconocer colores y tener un amplio rango de 50 a 500 metros, y de hasta 180º; y las desventajas de ofrecer problemas de visión en condiciones climatológicas adversas o cuando están sucias, y de estar sujetas a ilusiones ópticas naturales. La cámara solo ‘entiende’ lo que ha sido previamente clasificado en su software y solo mide ángulos, todo lo demás es calculado.

Los sensores de vídeo más modernos son ‘estéreo’, con un rango de medición 3D de más de 50 metros. Estas cámaras registran los objetos especialmente, determinando su distancia, y reconocen espacios vacíos, gracias a diferentes algoritmos y el uso de la inteligencia artificial (IA). Con todo ello, son capaces de ofrecer un reconocimiento fiable de peatones, animales y objetos; y de leer letras y números en las señales de tráfico.

Cuando se sustituye un parabrisas, hay que desmontar las cámaras del cristal roto y montarlos en el nuevo. Una vez instalados, estos sistemas han de ser recalibrados para asegurar que funcionan con la máxima precisión y proporcionan la información correcta a los sistemas de seguridad (calibración ADAS).

Sensores de ultrasonidos

Son muy fiables para el reconocimiento del entorno más cercano (de hasta seis metros) y a bajas velocidades. Funcionan con la técnica del sonar (como los murciélagos), enviando impulsos ultrasónicos que rebotan en los obstáculos y cuyos ecos son analizados para obtener información. Se emplean, sobre todo, para los asistentes de parquin. Estos sensores ya utilizados desde hace tiempo y van montados en los paragolpes.

Sensor de radar

El radar sirve para localizar objetos estáticos y en movimiento. Funciona enviando ondas de radar, que rebotan en los objetos del entorno del vehículo. Midiendo la velocidad relativa y la distancia de los objetos con el efecto Doppler, el retraso de los cambios de frecuencia entre la señal emitida y la recibida, y la amplitud y la fase de las señales, se determina la velocidad relativa, distancia y posición de los objetos que se encuentran en los alrededores del automóvil.

El radar tiene un alcance de 300 metros y un rango de 360º. Sus ventajas son su fiabilidad, que no le influyen las inclemencias meteorológicas y que mide todos los valores relevantes en uno (ángulo, distancia, velocidad, parámetros del material), sin necesidad de cálculos. En el lado adverso, no reconoce colores y ofrece un reconocimiento limitado de las formas. Suele instalarse en la parrilla delantera del vehículo.

Sensores láser LIDAR

Es uno de los sistemas más importantes de ayuda a la conducción, (Light Detection and Ranging, detección de luz y rango, por sus siglas en inglés) y se trata del único sensor que mide con precisión en 3D (distancia, posición y altura), con un alcance de alrededor de 200 metros. Sus desventajas son su elevado precio, un alcance reducido en condiciones de niebla, lluvia o cuando está sucio, que no reconoce colores –aunque sí materiales- y que tienen unas estrictas restricciones al está regulados legalmente por seguridad ocular. Actualmente muy pocos automóviles tienen la opción de montar este sistema, que se irá popularizando a medida que los coches ofrezcan una conducción cada vez más automatizada. Si digo que es la cámara que lleva en el techo el coche de Google que graba por las calles todos sabemos a que me refiero.

 

 

 

Hidrogeno «Cero Emisiones»

La Unión Europea ha fijado unos ambiciosos objetivos para reducir las emisiones contaminantes y de efecto invernadero y cumplir con el acuerdo climático de París. Los objetivos fundamentales para el año 2030 son reducir al menos en un 40% las emisiones de gases de efecto invernadero (en relación con los niveles de 1990), conseguir una cuota de al menos 27% de energías renovables y al menos 27% de mejora de la eficiencia energética.

Y para lograrlos es fundamental disminuir la dependencia de los combustibles fósiles a favor de energías obtenidas de fuentes renovables. Y aquí es donde el hidrógeno está llamado a jugar un papel muy importante. Se calcula que si se utilizasen de manera efectiva los sistemas de hidrógeno, se podrían evitar solamente en España más de 15 millones de toneladas anuales de emisiones nocivas, además de la creación de 227.000 puestos de trabajo antes del año 2030. Pesa ello, el hidrógeno, uno de los elementos más abundantes del universo, sigue siendo un gran desconocido.

Es un gas incoloro e inodoro, prácticamente inexistente en su forma molecular. Sin embargo, como compuesto, lo hay en cantidades prácticamente incalculables. Entre los compuestos del hidrógeno el más frecuente, de lejos, es el agua. Y el agua, junto al viento, son precisamente los dos elementos con los que se puede lograr el que para muchos el que se postula como el combustible del futuro.

Según Miguel Peña, secretario de la Asociación Española del Hidrógeno (AeH2), «el hidrógeno es clave en la transición energética, ya que es una forma muy eficiente de acumular energía y mucho más versátil que la electricidad».

Según explica, actualmente las platas termo solares y eólicas son capaces de producir excedentes de electricidad que no se pueden aprovechar, mientras que el hidrógeno «la podemos almacenar durante meses, y cuando haga falta electricidad volver a generarla mediante una pila de combustible».

 

Aunque el hidrógeno puede producirse mediante el proceso de reformado del gas natural, nafta, fuel pesado o carbón, para producir hidrógeno podemos recurrir a una fuente de energía renovable, como puede ser la solar o eólica, y agua. Mediante un proceso de electrólisis la molécula de agua se divide en oxígeno e hidrógeno. Y este último ya se puede almacenar. Para recuperar la electricidad el proceso es el inverso, ya que el hidrógeno, combinado con el oxígeno del aire, libera la energía química almacenada en el enlace H-H, generando solamente vapor de agua como producto de la combustión.

aeH2

La industria química de producción de amoníaco, metanol y refinado de petróleo consume aproximadamente el 66% de la producción anual de H2, estimada en 35 millones de toneladas métricas (MTm). El resto de la producción se consume en otros procesos industriales. El hidrógeno se considera como un combustible ideal, dado que no emite gases de efecto invernadero durante la combustión. La utilización del hidrógeno en las celdas de combustible, particularmente en el sector del transporte, permitirá en el futuro diversificar el suministro energético, aprovechar los recursos domésticos y reducir la dependencia de la importación de petróleo.

Respecto al transporte, además de camiones con tanques a presión, en la actualidad las líneas de gas natural son muy efectivas, y a través de ellas se puede distribuir el hidrógeno de forma segura y sin necesidad de grandes modificaciones. Según Miguel Peña, se prevé que en el año 2030 el hidrógeno y su industria genere más de 200.000 puestos de trabajo, contribuya a la reducción de unos 15 millones de toneladas de CO2, y estén en circulación un total de 140.000 vehículos de pila de combustible

A la hora de repostar, el sistema es similar al que utilizan los coches de gasolina, GLP o GNC. Mediante una manguera rellenamos el depósito de hidrógeno, con un precio (en Alemania) de unos 10 € por kilo. En la práctica esto quiere decir que si un coche diésel gasta una media de 0,15 €/km, en el caso del coche de hidrógeno este coste es similar, de unos 0,20 €/km. La única pega en España es que tan solo existen seis puntos de recarga en todo el territorio peninsular.

Más información de producción Hidrógeno » Producción a partir de Gas Natural»

Fuente ABC Motor

Hibrido si, Hibrido no

El coche híbrido es una de las grandes evoluciones de la industria del automóvil y una tendencia cada vez más al alza en el mercado de venta de vehículos. Muchos hablan de estos vehículos como los coches del futuro, sin embargo, ya pueden considerarse como toda una realidad.

Los vehículos híbridos se distinguen por combinar en su movimiento un motor y una batería (de ahí su denominación de híbridos), suponiendo un ahorro de costes en combustible y mantenimiento, así como menores emisiones Co2. No obstante, el usuario sigue albergando dudas con respecto a ellos. ¿Debo repostar un coche híbrido?, ¿Que autonomía tiene su batería eléctrica? ¿Es más caro comprar un híbrido que un coche con motor de combustión tradicional? Intentaremos resolver alguno de tus interrogantes en este post.

Los motores de un coche híbrido

La principal cualidad de un vehículo híbrido está en su motor. Una combinación de combustión interna con motores eléctricos capaces de trabajar en serie o en paralelo. Según sea la unión de sus motores y su manera de funcionar es posible establecer una clasificación de coches híbridos.

  • Híbridos en serie. En ellos el motor eléctrico impulsa es quien impulsa al vehículo, mientras que el motor de combustión, ya sea gasolina o diésel, tiene por finalidad mover un generador que cree electricidad para cargar la batería y que esta sea remitida al motor eléctrico.
  • Híbridos en paralelo. En este tipo de híbridos, los dos motores, tanto de combustión como eléctricos cuentan con conexión con las ruedas y pueden trabajar juntos o por separado. Aunque es el motor de combustión quien suministra la energía principal para el movimiento. El motor eléctrico permanece a la espera de aportar potencia extra al motor de combustión. Los híbridos en paralelo son los más comunes del mercado y son especialmente importantes por sus bajas emisiones y consumos.
  • Híbridos combinados. Utilizan los dos modelos anteriores, mezclando las ventajas de en serie y en paralelo. El motor eléctrico será quien funcione a velocidades bajas mientras la batería sea suficiente. A mayor velocidad, el motor de combustión entrará en juego, trabajando en conjunción con el eléctrico.
  • Híbridos enchufables. Como su nombre indica se trata de un híbrido cuyas baterías (de mayor capacidad y duración) pueden recargarse enchufándolas en una toma de energía externa. Esto permite una mayor autonomía del motor eléctrico y con ello, un menor consumo de combustible. Sin embargo, se trata del tipo de híbrido menos extendido del mercado, entre otras razones por la escasez de tomas de recarga, sus altos precios de producción y un mayor precio en el mercado.

Las baterías de los coches híbridos

Las baterías de los coches híbridos son uno de los elementos clave en su crecimiento en el mercado del automóvil. También uno de los componentes de los híbridos que más preguntas generan entre los usuarios.

¿Cómo se carga la batería de un coche híbrido?

Como ya hemos comentado, existen diferentes tipos de vehículos híbridos. Por ejemplo, si hablamos de un híbrido enchufable, su batería podrá recargarse conectándose a la red eléctrica. No obstante, un híbrido no enchufable recargará su batería de manera automática al ejecutar las siguientes acciones:

  • Las frenadas. La batería de un vehículo híbrido se recarga de modo natural cuando frenamos el coche (frenado regenerativo). También aprovechando una deceleración o incluso, al bajar cuestas.
  • Recarga en carretera. Por ejemplo, en la gama híbrida de Toyota al circular por carretera el vehículo es capaz de detectar si la carga de batería es baja, utilizando la parte inactiva del motor de combustión para mover el coche y a la vez realizar la recargar
  • .

¿De qué material están hechas las baterías?

El material más usado en la actualidad en las baterías de coches híbridos son los iones de litio, las conocidas como baterías Li-Ion, muy usadas en smartphones, portátiles, libros electrónicos, etc. El funcionamiento de este modelo de baterías consiste en la presencia de la sal de litio que ejerce de electrolito para generar una reacción electroquímica necesaria para el funcionamiento del vehículo.

Las baterías de polímero de litio y de fosfato de hierro. O las baterías de litio-ferrofosfato, conocidas como litio LiFePO4 también son utilizadas hoy día para la fabricación de baterías de vehículos híbridos, habiendo desbancado al níquel y al hidruro metálico como principales materiales empleados en las baterías de híbridos.

¿Dónde van colocadas las baterías en un vehículo híbrido?

El lugar donde van colocadas las baterías dentro de un vehículo híbrido depende del fabricante y del modelo de vehículo en concreto. En los híbridos más primigenios las baterías estaban instaladas dentro del maletero, algo que restaba espacio útil a una parte tan necesaria del vehículo como la de almacenaje. Poco a poco, las marcas de automóviles fueron reubicando las baterías hasta instalarlas bajo la tapa del maletero o un espacio estratégico entre los asientos traseros y el maletero, con una conexión dirigida hacia la parte delantera para poder alimentar al motor eléctrico

¿Qué vida útil tiene una batería de híbrido?

Este aspecto es uno de los que más cuestiones genera entre los usuarios. ¿Cuánto durará la batería de un nuevo vehículo híbrido? ¿Dejará de ofrecer un rendimiento óptimo con el paso del tiempo?

Las marcas de automóviles aseguraron desde el nacimiento de los híbridos que sus baterías (no reciclables, aunque la industria de la automoción trabaja para ello) estaban diseñadas para tener tanta vida útil como la del vehículo, pero está demostrado que esto no siempre es así y que no están exentas de sufrir averías. Las garantías de los componentes, incluyendo baterías, de un coche híbrido suelen estar establecidas alrededor de los 5 años y los 100.000 o 150.000 kilómetros. Se estima que una batería puede llegar a tener una vida del doble de este kilometraje sin sufrir ningún problema.

El conductor de un vehículo híbrido puede, a través de una conducción eficiente, mejorar y prolongar el uso de la batería.

No obstante, los fabricantes de híbridos no han dejado de trabajar en este sentido, desarrollando baterías de larga duración.

Precio de un coche híbrido

¿Es un vehículo híbrido más caro o más barato que uno convencional? La respuesta es clara. Comprar un turismo híbrido es todavía más caro que un turismo tradicional. Modelos como el Toyota Prius, uno de los primeros híbridos del mercado, o el Hyundai IONIQ marcan la media de precios de un vehículo de estas características, rondando los 20.000 o 30.000 según sean sus prestaciones añadidas.

Sin embargo, las marcas de fabricantes trabajan por abaratar el precio final de los híbridos para hacerlos más competitivos en el mercado y contribuir así a una notable mejora en su coste para el usuario junto con las importantes ventajas fiscales que muchas ciudades están ofreciendo ante la compra de vehículos ecológicos.

Fuente: Fiact